Los estudiantes universitarios deben complementar su formación propia del grado con competencias transversales como las digitales, comunicación, idiomas, trabajo en equipo o emprendimiento, dado que son las más demandadas por las empresas y uno de los factores más importantes a la hora de obtener un empleo, por delante de las competencias específicas, el título o la experiencia previa.

Asimismo, deben hacer un mayor uso de los servicios de orientación para la carrera que existen en las universidades, con el fin de mejorar su empleabilidad o prepararse para la autogeneración de empleo.  

Estas son algunas de las recomendaciones que hace a los estudiantes el estudio “Diagnóstico sobre la empleabilidad de los egresados/as de las ramas de conocimiento de Ciencias Sociales, Arte y Humanidades de las Universidades Públicas de Castilla y León”, elaborado por el “Foro Universidad-Empresa”, en el que participan los consejos sociales de las universidades de Valladolid, León, Burgos y Salamanca y la Junta de Castilla y León.

Organizada por el Consejo Social de la UVA, la Universidad de Valladolid acogió el 15 de noviembre una jornada de presentación de este proyecto, cuyo objetivo es favorecer la empleabilidad de los egresados de estas áreas que, a pesar de tener una gran demanda en sus títulos, son también las que presentan una menor tasa de afiliación en el mercado laboral.

Según explicó el coordinador del Grupo de Expertos del “Foro Universidad-Empresa” Luis Carro, vicedecano de Investigación de la Facultad de Educación y Trabajo Social y director del Observatorio de la Validación de Competencias Profesionales, entre los obstáculos que impiden la inserción laboral de estos egresados figura el desconocimiento por parte de las empresas de las competencias de los titulados de las áreas de Ciencias Sociales, Artes y Humanidades, a pesar de que las competencias transversales más destacables en los egresados en estas áreas son las habilidades comunicativas, la creatividad e innovación, la adaptación al cambio y la competencia intercultural, muy valoradas en el ámbito empresarial.

Junto a ello, y al igual que ocurre en general con el resto de titulaciones, la falta de adaptación entre las competencias de los planes de estudios y las demandas de las empresas es otra de las dificultades con las que se encuentran a la hora de encontrar un puesto de trabajo.

De ahí que, entre otras medidas, el “Foro Universidad-Empresa” proponga establecer una estrategia de información para aumentar el conocimiento de las posibilidades de las carreras de Ciencias Sociales, Artes y Humanidades en empleadores, que permita a las empresas tener un sistema de información actualizada sobre las competencias de los universitarios.

Asimismo, aboga por que las universidades potencien las competencias transversales y expongan al estudiante de forma clara y concisa las competencias que adquiere y su nivel de consecución, así como las salidas profesionales que tiene y que van más allá de las tradicionales, potenciando el emprendimiento como complemento a su salida laboral.

En cuanto a la orientación, el estudio incide en su importancia en las etapas previas a la Universidad en el proceso de elección de unos determinados estudios y de conocimiento de sus salidas profesionales y precisa que los estudiantes de Secundaria y Bachillerato deben ser los protagonistas de su elección académica, que se debe basar en sus intereses y potenciales y su contraste con el entorno.

Las recomendaciones a la Administración pasan por mejorar la normativa en esta materia para facilitar más herramientas al servicio de los orientadores y potenciar las acciones en institutos y universidades, para que sean desarrolladas por profesionales de la orientación y se basen en los intereses y competencias de la persona y las oportunidades futuras del mercado laboral

Por su parte, las Universidades deben facilitar la orientación para la carrera en todos los cursos y estructurada de una forma práctica y provechosa para los estudiantes, así como mejorar el ajuste entre las salidas profesionales propuestas en los planes de estudios de las titulaciones con las reales y potenciar el emprendimiento como complemento para su salida laboral.

La jornada fue inaugurada por el rector de la UVa, Daniel Miguel, acompañado del presidente del Consejo Social, Gerardo Gutiérrez; el director territorial de Valladolid del Instituto Competitividad Empresarial de la Junta de Castilla y León, Jesus Jiménez, y del director general de Juventud de la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades, Eduardo Carazo.

Incluyó sendas ponencias sobre “Los valores de los jóvenes y sus construcciones sobre el futuro” y “La Orientación Educativa, Vocacional y Profesional de Castilla y León en el marco de la Educación Inclusiva”, impartidas por los profesores Francisco Javier Gómez y Ana Olea, profesores del Departamento de Sociología y Trabajo Social de la Universidad de Valladolid, y por el jefe de Sección de Orientación Educativa de la Consejería de Educación, Francisco José Fernández.

La jornada concluyó con la mesa Redonda “Experiencia y visión de los estudiantes” en la que intervinieron Miguel Angel Calvo, representante de la Universidad de Valladolid en el Consejo de Estudiantes Universitarios del Estado (Ceune); Clara González, vicedecana de Alumnos de la Facultad de Filosofía y Letras; Marta Águeda Maroñas, vicedecana de Alumnos de la Facultad de Educación y Trabajo Social; Héctor Pérez, representante de estudiantes en la Junta de Facultad de Filosofía y Letras, y Eduardo San Clemente, presidente de la Asociación de Jóvenes Empresarios de Valladolid.

Este debate estuvo moderado por José Manuel Negro González, subdirector de Informativos de Radio Televisión de Castilla y León.

Foro Universidad-Empresa

El proyecto “Foro Universidad-Empresa” se enmarca en la vigente Estrategia Regional de Investigación e Innovación para una Especialización Inteligente (RIS 3) de Castilla y León 2014-2020 y en la Estrategia de Innovación, Emprendimiento y Autónomos de Castilla y León, que rige las actuaciones del Instituto para la Competitividad empresarial de Castilla y León (ICE), donde se destaca el papel fundamental del mejor aprovechamiento de los recursos de la Comunidad como forma de cambio y mejora de la competitividad.