El Consejo Social de la Universidad de Valladolid celebró el pasado 12 de julio un acto de reconocimiento a los vocales de este órgano que han desarrollado su mandato durante el periodo 2012-2016.

Este acto tuvo como finalidad agradecer y destacar el esfuerzo que han realizado estos vocales para trasladar a la Universidad las demandas de los diferentes sectores de la Sociedad.

Así lo afirmó el presidente del Consejo Social de la UVa, Gerardo Gutiérrez, en el transcurso de este acto, en el que estuvo acompañado por el rector de la Universidad de Valladolid, Daniel Miguel San José; la directora general de Universidades, Pilar Garcés, así como por representantes de las organizaciones e instituciones que integran este órgano de participación de la sociedad en la universidad.

En total son 47 las personalidades que han participado como vocales del Consejo Social durante este último mandato de 4 años, tanto en representación del Consejo de Gobierno de la UVa, como representantes de la vida cultural, profesional, económica, laboral y social de la Comunidad Autónoma, en este caso a propuesta de organizaciones empresariales, centrales sindicales, las consejerías de Economía y Empleo y Educación y Cultura y de las Cortes de Castilla y León.

En el transcurso del acto, que tuvo lugar en el Palacio de Santa Cruz de Valladolid, el presidente del Consejo Social recordó que uno de los objetivos prioritarios de este órgano en este periodo ha sido reducir la distancia existente entre Universidad y Sociedad.

Así, tras mostrarse partidario de revisar los criterios de nombramiento de los miembros de este órgano para que actúe como verdadero contrapoder de la autonomía de las universidades, se mostró satisfecho por la labor de aproximación del Consejo Social hacia la Universidad, explicando que sus miembros han mantenido contacto directo con unos 600 profesores universitarios en este periodo, lo que le ha permitido tener una visión directa de lo que se hace en la Institución académica.

Por el contrario, reconoció sentirse menos contento con la labor desarrollada desde el Consejo Social para trasladar a la sociedad la realidad universitaria, si bien apuntó como excepción la difusión realizada entre las empresas de los grupos de investigación de la UVa, para lo que el Consejo Social ha editado un Catálogo de Servicios de la Actividad Investigadora de la Universidad.

Gutiérrez destacó además el carácter altruista del trabajo de los vocales, dado que los miembros del Consejo Social no reciben ninguna remuneración por su labor, llegando además a renunciar al cobro de dietas y primas de asistencia a plenos y comisiones para dotar las becas de iniciación en tareas de investigación de estudiantes de la UVa.

En total, el Consejo Social ha destinado 98.000 euros a este programa de becas, que en sus tres años de andadura ha permitido a 98 estudiantes de último curso y primero de máster realizar sus primeros trabajos de investigación.

Gerardo Gutiérrez también se refirió al proceso de reflexión abierto en el seno del Consejo Social sobre diferentes temas de máxima importancia para la Universidad, cuyo primer ejemplo fue la aprobación por unanimidad de todos sus miembros del documento “Reflexiones sobre la oferta de titulaciones de la Universidad de Valladolid”.

En su opinión, el trabajo realizado en este periodo va a servir como punto de encuentro para la labor del próximo Consejo Social del que dijo que sus retos pasan por aplicar mayores criterios sociales a la hora de valorar las futuras titulaciones, un mayor papel en la supervisión de las cuentas de la universidad y en el diseño de su estrategia, así como un mayor protagonismo en la redacción de los estatutos de la institución académica.

Por su parte, la directora general de Universidades reconoció el trabajo desarrollado por el Consejo Social en este periodo afirmando que la labor que debe cumplir es la de ser embajadores de la sociedad en la Universidad y actuar de engarce con esta, al tiempo que destacó la labor social que desarrollan las universidades.

A su vez, el rector de la Universidad, que clausuró el acto, reconoció que uno de los graves problemas que tiene actualmente la universidad es todo lo que rodea la gobernanza y la autonomía universitaria y explicó que existen numerosos condicionantes externos que limitan y hacen que su trabajo no sea todo lo eficaz.