El Consejo Social de la Universidad de Valladolid centrará su programa de acción para los próximos cuatro años en la rendición de cuentas a la sociedad para lo cual es necesario potenciar la transparencia y visibilidad de la actividad de la Universidad.

Así lo explicó en rueda de prensa el presidente del Consejo Social, Gerardo Gutiérrez, tras la celebración el pasado jueves del pleno constituyente de este órgano de representación de la Sociedad en la Universidad con la toma de posesión de los vocales designados para este nuevo mandato.

Gutiérrez explicó que el reto fundamental que tiene este órgano para los próximos años es cumplir de forma real con las tareas que tiene encomendadas, encaminadas a que la oferta educativa de la UVA esté en consonancia con las necesidades sociales, a propiciar la calidad de la docencia impartida en la UVa y a analizar el impacto y la transferencia de la I+D+i realizada en la universidad.

También señaló como objetivos prioritarios del Consejo Social velar por la eficacia en la gestión de los recursos de la Universidad y promover la transparencia y visibilidad de la información referente a la actividad de la Uva.

Con este fin anunció que el Consejo Social pondrá en marcha diferentes herramientas entre las que figuran la definición de una serie de indicadores que permitan realizar un seguimiento de los resultados de la actividad de la UVa y compararla con otras universidades.

Estos indicadores serán, a su vez, la base para la elaboración de un informe anual sobre la Universidad que incluirá recomendaciones de funcionamiento para los órganos de gestión de la UVa y trasladará opiniones y sugerencias a las diferentes administraciones relacionadas con la Institución.

Gerardo Gutiérrez explicó que otra de las líneas de trabajo del Consejo Social en este nuevo periodo irá encaminada a que la UVA implante definitivamente el sistema de contabilidad de costes que lleva en proyecto cuatro años y no termina de ver la luz, con el fin de permitir una mejor asignación de los recursos y una mejora de su gestión.

También insistirá, como ya ha venido haciendo en estos últimos meses, en la conveniencia de que el presupuesto de la UVA y de sus fundaciones sea aprobado antes del inicio del ejercicio económico.

Asimismo, indicó que el Consejo Social trabajará con el equipo rectoral para definir los “límites razonables” de control interno que, en este sentido, debe ejercer este órgano sobre la Institución Académica, siguiendo las recomendaciones del Consejo de Cuentas de la Comunidad

Por otro lado, el presidente del Consejo Social se mostró partidario de abrir el debate con la Comunidad Universitaria sobre del papel que debe jugar la UVa en la formación continua de los profesionales, hoy impartida por instituciones privadas y que, a su juicio, podría ser una fuente relevante de ingresos para la institución académica.

Entre otras actuaciones para este mandato, también avanzó la redacción de nuevos documentos de reflexiones sobre diferentes aspectos de la Universidad, en la línea del que elaboró en 2015 sobre la oferta de titulaciones de la Universidad de Valladolid, aprobado en 2015 por unanimidad de sus miembros.

Estas nuevas reflexiones, que estarán dirigidas tanto a la propia comunidad universitaria, como a los Consejos Sociales de las restantes universidades públicas de la región, autoridades educativas y sociedad en general, se centrarán en analizar la actividad de I+D+i de la Universidad, la situación del profesorado y el actual sistema de gobierno.

Gerardo Gutiérrez afirmó también que el Consejo Social continuará trabajando en este nuevo mandato en achicar la distancia existente entre el Consejo Social, la Universidad y la Sociedad reanudando el programa de encuentros con la comunidad universitaria, Grupos de Investigación Reconocidos e instituciones que ha venido desarrollando desde 2014 y extendiéndolo en este nuevo periodo a colegios profesionales

Asimismo, proseguirá con su participación activa en los trabajos de la Conferencia de Consejos Sociales de Universidades Españolas y ahondará en el establecimiento de un modelo de coordinación con los Consejos Sociales del resto de universidades públicas de Castilla y León